
Investigadores crean modelo de IA eficiente con bajo consumo energético
Universidad Oberta de Catalunya desarrolla IA que reduce el gasto eléctrico y mejora accesibilidad
Consumo energético y crecimiento de la inteligencia artificial
El rápido avance de la inteligencia artificial (IA) ha generado un aumento significativo en el consumo de energía. Actualmente, un centro de datos dedicado exclusivamente a servicios de IA puede consumir tanta electricidad como 100,000 hogares. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los centros de datos representan alrededor del 1.5 % del consumo eléctrico mundial, cifra que podría duplicarse en esta década si continúa la tendencia actual.
Este contexto plantea un desafío clave: cómo mantener el desarrollo tecnológico sin incrementar la demanda energética y el impacto ambiental.
Modelo de IA de bajo consumo desarrollado en la UOC
Investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), liderados por Fernando Sevilla Martínez y Laia Subirats Maté, han creado un modelo de inteligencia artificial que prioriza la eficiencia energética sin sacrificar el rendimiento. Su enfoque se basa en redes neuronales de impulsos, sistemas inspirados en el cerebro humano que procesan información únicamente cuando es necesario.
Este diseño reduce considerablemente el consumo energético y permite ejecutar modelos avanzados sin depender de grandes infraestructuras o la nube.
“La IA no debe ser solo más rápida o más potente, sino sostenible, ética y accesible”, destaca Laia Subirats Maté, subrayando la importancia de democratizar el acceso a esta tecnología.
Funcionamiento y aplicaciones del modelo
El estudio, realizado en colaboración con la Universitat Autònoma de Barcelona, el Centre de Visió per Computador y el grupo Volkswagen, demostró que el modelo puede operar con menos de diez vatios usando dispositivos económicos como Raspberry Pi 5 y el acelerador BrainChip Akida.
Además, permite la colaboración en tiempo real entre equipos, con intercambios de datos en menos de un milisegundo y un gasto energético mínimo.
Impacto social y tecnológico
Este modelo de IA distribuida no solo disminuye el consumo energético, sino que también refuerza la privacidad de los datos y reduce costos operativos. Esto abre nuevas oportunidades para su uso en escuelas, hospitales y comunidades rurales con infraestructura limitada, evitando la concentración del poder computacional en grandes centros de datos.
La propuesta representa un cambio de paradigma en el desarrollo tecnológico, orientándose hacia una inteligencia artificial más sostenible, accesible y alineada con necesidades sociales reales.
Resumen
La Universitat Oberta de Catalunya ha desarrollado un modelo de inteligencia artificial que combina alto rendimiento con bajo consumo energético, utilizando redes neuronales inspiradas en el cerebro humano. Este avance tecnológico permite reducir la huella energética de la IA y facilita su acceso en contextos con recursos limitados, marcando un paso importante hacia una inteligencia artificial más sostenible y democrática.